LA NOCHE DE MIMONA O DE BUENA FORTUNA

 

Desde hace muchos siglos los judíos de Marruecos acostumbran celebrar la “Noche de Mimona, Mimuna, Mimouna o Timimona”, denominación que varía de acuerdo a la ciudad en que se desarrolla.  Esta antigua celebración se lleva a cabo el 23 Nisán,  último día de Pesaj,  después del servicio de Minjá, cuando ya en las casas se esta permitido introducir el “jametz”, es decir los  alimentos con levadura

Existen diferentes versiones acerca de la etimología con que se designa el término Mimona o Mimuna o Mimouna, cada una de ellas desde un aspecto diferente, aunque todas basadas en un origen religioso:

a)   De acuerdo al significado Rabinico, existe relación entre el término Mimuna con “Maaminim” o “Emuná”, es decir  “Fe y Creencia” en la futura liberación, en el final del exilio y la llegada del Mashiaj.  Por este motivo en los últimos días de Pesaj se incluye la lectura del cántico que Moisés cantó junto con los judíos liberados al atravesar el Mar Rojo, reafirmando que pronto llegara la redención.

b)   Según el aspecto religioso, se percibe una liturgia especial del cierre de Pesaj que incluye textos del Talmud, de Proverbios y de la Mishna, enmarcados en el ritual que le sigue al rezo de la mañana (birkat ha'ilanot - bendición de los árboles).

Este ritual se basa en la tradición talmúdica que recomienda ir al campo en el mes de Nisan para recitar plegarias en agradecimiento por los árboles y sus frutos

c)   En Pesaj el Tribunal Celestial decide cuánto trigo y cuanto alimento crecerá hasta el próximo Pesaj, por lo tanto en esta noche se bendicen todos los alimentos provenientes del trigo y otros cereales para que Di’s bendiga estas especies y haya abundancia en el mundo.

d)   El día siguiente a la finalización de Pesaj, falleció Rabí Mimón, el padre de Rambam-Maimónides-, por este motivo se dice que la Noche de Mimona seria una celebración en su honor.

Algunos autores señalan que esta celebración no tiene orígenes religiosos, si no mas bien se le  puede adjudicar una tradición socio-cultural del Norte de África, comparándola con el resto de los festejos populares, costumbres y mitos, donde judíos y musulmanes se unen,  en un nuevo intento tolerancia y de reafirmar su convivencia en común desde tiempos muy remotos.

El último día de Pesaj es Isrú Jag, es decir “día siguiente de las fiestas”, que a los efectos litúrgicos es semifestivo y que los judíos marroquíes lo conocemos como ”salida de pascua”.  Se cree que en este día los cielos están abiertos a todos nuestros rezos.

La festividad de Pesaj y particularmente la noche de Mimona simbolizan la felicidad y la abundancia augurando una nueva creación del mundo, una renovación.

Esencialmente, la Noche de Mimona es un puente entre la gloria y el esplendor de Pesaj y el resto del año.

Mimona en Marruecos

Uno de los motivos del festejo de Mimona es la entrada de jametz nuevamente a la casa, costumbre ésta ya conocida por los moros, especialmente de Tánger y Tetuán. 

Ellos vendían a los habitantes de la jjudería ramas de trigo y flores para adornar la casa y también durante el último día de Pesaj elaboraban especialmente  la zebda, manteca apenas amarilla y la leche fermentada (aleben), bien frescas para comer esa misma noche.  El procedimiento que realizaban consistía en colocar la leche de vaca en una “chekua” -cacerola- y revolverla constantemente hasta que se formara por una lado  la manteca y por otro la leche fermentada.  Esta  actividad no podía ser realizada en esos días por los judíos por la prohibición de hacer cualquier procedi- miento de leudado o fermentación en la semana de la festividad de Pesaj.

Se acostumbraba ir a los campos para recoger espigas de trigo verdes y muy tiernas y también granos muy grandes.

La festividad de Mimona comienza básicamente con la ceremonia familiar de amasar el pan para lo cual todos los miembros de la familia trataban de estar presentes en ocasión de esta  ceremonia, una vez finalizada la prohibición de comer jametz durante la semana de Pesaj.

En la víspera de Mimona, se acostumbraba dejar las  puertas de las casa abiertas, de modo tal que todas las personas se sintieran muy bienvenidas y pudieran compartir este evento familiar y comunitario tan especial y tradicional.

La costumbre de visitar amigos y familiares se mantiene vigente aun en estos días.  La gente suele saludarse con una bendición marroquí tradicional, "Tisado we’ Tirbacho"; una bendición de “abundancia, prosperidad y felicidad”.

La fabricación de una nueva levadura, a partir de la mezcla de harina y agua que se deja levar durante varios días y que se utilizará en la elaboración de pan, representa a modo simbólico la re-creación, un nuevo comienzo, poniendo en escena la necesidad y el  deseo del pueblo judío de la Teshuva,  "el retorno" puesto justamente en evidencia este caso por la harina leudada.

Al volver de la Snoga (Sinagoga), una vez finalizado el Arvit el mas anciano de la familia o en el caso que no viviera ninguno de ellos, el padre de la familia bendice a cada uno de los miembros de su familia colocándole su mano izquierda en la cabeza y ofreciéndole con la derecha una hoja de lechuga remojada en miel y luego dándole a beber un trago de leche, precedida de la Berajá correspondiente.

Las casas estaban decoradas con ramas, flores y plantas, especialmente la atarcha,con flores similares al geranio y a la malvarrosa,  especial para adornar y dar buen aroma.  Las mesas  estaban tendidas de una forma muy especial, con un mantel para la ocasión, generalmente  herencia de la familia y con una varie-dad de comidas especial y casi exclusiva para este día festivo.

Cada uno de los elementos dispuestos en la mesa para la celebración de Mimona tiene un significado simbólico particular, con un deseo especial que se resume en “prosperidad y fortuna”

1)   pescados fresco, como símbolo de fertilidad y “el bien de todos”, colocados en una fuente sobre hojas de lechuga y vegetales (al día siguiente se acostumbra guisar el pescado con habas)

2)   un plato de harina adornada con cinco o siete chauchas o habas verdes, que simboliza la abundancia

3)   una bandeja con harina y sobre ella siete monedas de oro y en su centro una taza llena de aceite, como señal de  buena fortuna

4)   una fuente con harina y en medio un vaso con levadura que servirá al día siguiente para " levar” el pan de la casa, se lo identifica con el sustento diario

5)   jarros de la leche- alrededor de ellas están la lechuga y los vegetales

6)   espigas de trigo y centeno dispersas en la mesa, simbolizando tambien lo abundante y la abundancia

7)   bandejas de la fruta: naranjas, manzanas, almendras y nueces, como símbolo de una vida dulce

8)   potes con miel y con  manteca

9)   vasijas llenas de aceite puro en las que brillan objetos de oro, plata y joyas, como recuerdo del cruce del Mar Rojo

10) Zaben - turrón blanco de almendras

11) Marozia - pasas fritas adornadas con nueces

12) platos con dulce de pomelo, naranjas y membrillos

13) Dátiles rellenos con nueces y mazapán

14) Terit (Mufleta, mofleta, chridsa o mesemmas)-que es una masa fina elaborada con harina, agua y aceite, cocida en una cazuela (terrada) la que se sumerge en miel y manteca, como símbolo de bendecido y un año dulce

En el Marruecos antiguo, diría que hasta fines del siglo XIX,  se acostumbraba que la mujer dentro de la casa vestía ropa festiva tradicional, generalmente su traje de berberisca y las más jóvenes sus mejores vestidos. 

Recibían a sus invitados con el tradicional té de  menta junto con la mofletas sumergidas en miel y manteca, como así también pasteles de almendras y pasas mazapán y halvá.

Mientras la mujer se quedaba en la casa recibiendo a parientes y amigos, el cabeza de familia hacía su ronda de visitas, costumbre que se mantiene hasta estos días.  Mimona es también considerada como la fiesta de la hospitalidad.

Una particularidad de la noche de Mimona, también denominada noche del destino y de Mazal-Tov es que es el día preferido para las promesas de matrimonio.

 

Es una noche de alegría completa. Se cantaba y se bailaba según las costumbres de cada familia, aunque lo común era el cántico tradicional  " Bibaruenya " que es un canto exclusivo para las bodas.

Los hombres cantaban cánticos en hebreo, árabe, castellano,  berebere y haquetía. Cuando finalizaban sus cantos,  la mujer lanzan gritos de alegría y profieren en “yu yu(zgharit) típico para estas ocasiones, a la vez que  tomaba en su mano las monedas de oro que estaban en la mesa en la fuente con harina y se las ofrecía a cada una de las hijas de la familia solteras y casadas , debiéndole:  “Esta moneda si para... (nombre)... quien durante el año que viene recibirá la Bendición de Di’s para su buen mazal”.

Al son de esta música tradicional, todos tanto la familia como sus invitados se sentaban alrededor de la mesa para disfrutar de las delicias especialmente elaboradas para esta ocasión.  En algunas ciudades de Marruecos la cena incluye el cuscusú (cous-cous) tal como se estilaba hacerlo en Tetuán, esto es canela y azúcar, espolvoreado con almendras.

Al finalizar la “seudá” (cena festiva), los jóvenes iban a visitar a su familia,  tíos, tías, abuelos, primos y de a poco ya las familias se iban  integrando a una  gran fiesta que se instalaba en las calles de la jjudería, con gran entusiasmo, algarabía y amistad.  La fiesta continuaba en esa noche hasta muy tarde y  al día siguiente muy temprano se retomaba organizando paseos a los parques, al campo y a la playa, especialmente en las ciudades del Norte de Marruecos,  donde se almorzaba, se cantaba y se bailaba.

A este día se lo vincula con el día del milagro del cruce del Mar Rojo.  También se lo interpreta como una forma de celebrar la renovación, es decir pasar de la condiciones existentes de una  vida cerrada  en el Mellah (judería)  al contacto con la naturaleza y la libre expresión de apego a la tierra, así como se ha mencionado mas arriba, la voluntad de la comunidad de relacionarse e integrarse con el entorno socio-cultural de los musulmanes, con quienes compartían su existencia.

Mimona en Israel y en la Diáspora

Mimona representa, además de una observancia religiosa y redentora, un factor socializante e integrador en el seno de la comunidad judía y también en el marco de la población en general.

Esta es la festividad  judía local de Marruecos que la comunidad marroquí llevo consigo a todos los países donde por diversas razones emigró y debió instalarse, ya sea Francia, Canadá, Estados Unidos, España y diversos países América del Sur.  En el caso especifico de Israel adquirió carácter de fiesta nacional, imponiéndose entre el resto de los judíos.

La primera experiencia  comunitaria en Israel, fue en el año 1966, organizada por los judíos oriundos de Fez,  quienes celebraron esta festividad en el  bosque de Herzl, cerca de Bet Shemesh,  con 300 personas que participaron en una reunión familiar muy festiva y emotiva..

El éxito de la reunión condujo a una decisión de celebrar Mimona como día de fiesta nacional. Así en 1968, las festividad fue llevada a cabo en el parque de Sanhedria, en la ciudad nueva-en Jerusalem, con 5.000 participantes, quienes pertenecían a una variedad de grupos étnicos de residentes marroquíes y sus descendientes. Al año siguiente, fueron 10.000 las personas que participaron en las festividades.

Posteriormente, la celebración se llevaba a cabo en varias ciudades (Gan Hashlosha, Kiryat Shmonah, Acco, Ashdod), participando un total de 250.000 personas de origen marroquí.

En la actualidad hay festejos de Mimona en sesenta ciudades dentro de Israel, en las que participan todos los israelíes en su conjunto.

El objetivo central de esta celebración de Mimona es compartir la experiencia de la hospitalidad, una tradición que fue arraigada profundamente en la cultura africana del norte, a toda la gente de Israel.

Algunos no marroquíes de Israel, dicen que Mimona “es el festival de la unidad entre las distintas culturas judías, la amistad, la fraternidad y la hospitalidad, un regalo hermoso de los Judíos del Norte de África”

 

JAG SAMEAJ!!!

SANOS Y BUENOS!!!!!!!

 


Silvia Mamán Bibas

 

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