Le 13 novembre 2002 a eu lieu une cérémonie de présentation, organisée par l'Institut Cervantès d'Istanbul, du livre "EN TIERRAS AJENAS YO ME VO MURIR" édité et partiellement rédigé par Gad Nassi. Y ont assisté un grand nombre de sympathisants du judéo-espagnol, ainsi que les représentants diplomatiques d'Espagne et d'Israël.
Nous reproduisons ci dessous dans sa langue originale, l'allocution du Dr. Pablo Martin Asuero, Directeur de cet Institut, faite durant la cérémonie. Elle tient d'ailleurs d'une critique de cette œuvre.
El principal objetivo del Instituto Cervantes es promover la cultura en español, es decir, la de todas aquellas personas que se expresan en dicha lengua, independientemente del resto de sus circunstancias personales. En este contexto, tenemos la suerte de contar en Estambul con un grupo de personas que se expresan en español no sólo en su vida cotidiana sino que también a través de las páginas del periódico Shalom, o de editoriales como Gözlem e Isis o de la música con cantantes como Los Pasaros Sefaradis, Jak Esin o Herencia Sefaradi. No sólo es nuestro objetivo y nuestro deber fomentar esta presencia española en Turquía sino también nuestro placer, como ha sido la lectura del libro que hoy presentamos.
Cuando mi predecesor me habló de los proyectos de actividades culturales encontré este libro con un par de coreos electrónicos cruzados con Gad Nassi y Roz Kohen. El libro todavía no estaba ni impreso pero conocía la editorial Isis y algo dentro de mi me impulsó a seguir adelante. Uno cree en las corazonadas y la prueba la tuve cuando el libro llegó a mis manos. Resulta admirable la labor de Gad Nasi de recopilar y editar textos tan dispares pero que sirven de testimonio de una variante del español y de sus hablantes. Se tratan de textos de una treintena de autores de nueve artistas. Así, este proyecto que heredé de mi predecesor me está convirtiendo en un rico heredero en este tesoro que es para todos nosotros la cultura sefardí.
El libro costa de varios apartados, comenzando con una breve introducción a la lengua. La parte central lleva por título Kuentos y Leyendas. Nosotros compartimos con el pueblo judío en general un libro clave, La Biblia, y con los sefardíes en particular la tradición literaria hispánica que ya en 1492 contaba con la primera gramática y que había producido una gran cantidad de obras. Estos dos factores permiten al lector español adentrarse en los cuentos y leyendas que a veces tratan de reyes y reinas, príncipes o princesas que no se sabe bien si son de Aragón o de Israel, de Castilla o de Babilonia. Qué importa, son de nuestro patrimonio cultural. Otros textos hablan de los Balcanes o el Imperio Otomano, donde expandieron la cultura española enriqueciendo así la eslava, la turca o la árabe.
Si la tradición literaria en judeoespañol ha sido objeto de estudio de intelectuales desde principios del siglo XX no lo es tanto lo que se llama Historia Oral, la narración de experiencias personales. En este sentido, la segunda parte de En Tierras constituye un interesantísimo documento que recopila cincuenta textos de una veintena de autores. A través de estas narraciones podemos revivir y descubrir el pasado de las comunidades sefardíes de los Balcanes, Turquía o Marruecos. Gad Nasi ha logrado juntar así testimonios del Norte de Africa o de Bulgaria durante la Segunda Guerra Mundial, del final de comunidades como las de Monastir, Kavala o Salónica, recuerdos amargos y duros; pero también ha incluido textos llenos de vida y alegría como los de Roz Kohen y otros sobre el Estambul de su niñez, la vida en familia con el papel de las tías solteronas, los gitanos con sus osos danzantes o el Hasköy que no tuvimos la suerte de conocer.
En Tierras tiene también un ensayo literario sobre la figura de Melisenda
donde una vez más encontramos entremezcladas la tradición latina,
tanto francesa como hispánica, la hebrea, la otomana o la de los Dönme,
un grupo de conversos del judaísmo al Islam en el siglo XVII. La obra
termina con un cuento e incluye un glosario de palabras en judeoespañol
traducidas al inglés. Este dato y el hecho de que al final de cada narración
hay también un glosario con palabras de procedencia diversa ayuda a la
total comprensión de la obra. Se trata, en definitiva de lo que escribe
Gad en la contraportada “Un patrimonio ande el Oksidente y el Oriente
se renkontran en la lingua española”